Leyendas

EL FUEGO AZUL

Antiguamente Champoton desde la época maya hasta la revolución, donde los saqueos por parte de los habitantes eran constantes. Estos tomaron la costumbre de enterrar sus joyas u obsequios, para evitar la pérdida de lo que consideraban valioso, pero al morir los dueños, se perdían definitivamente, pero dice la gente antigua, que sus almas son las custodias de dicho tesoro y solo revelarían  el secreto de su ubicación solo a quien se enfrente a estos espíritus; la señal  de la ubicación es un fuego azul que emana de la tierra.

Cuenta la gente grande la historia de un campesino que después de una pesada jornada laboral regresaba camino a casa, pero al pasar por una antigua hacienda (San Luis Carpizo) notaba un fuego en lo profundo de la selva, aquel hombre ignoraba la luz pensando que sería algún habitante que durante la tarde prendiera sus leños para cocinar la cena, nunca le tomo importancia y continuo así durante varios años. Un día como todos, ya de vuelta a casa, pero ya entrada la noche, noto la luminosidad de dicha fogata y decidió conocer a la familia o por lo menos a la persona que habitaba ahí, se adentro  a la selva siguiendo la señal del fuego y cuando se acerco notó que no había ninguna fogata y mucho menos casa o habitante, el fuego salía de la tierra al pie de un gran árbol verde y lo más extraño que este fuego era de color azul y no quemaba, ni provocaba calor, pero desaparecía con el claro de la luna. El campesino se asusto y no hayo la salida en medio de tanta oscuridad, al sentirse perdido decidió quedarse y pasar la noche. En el transcurso de la madrugada, un hombre que salió de la nada lo despertó, el extraño le pregunto - ¿que buscas aquí? - El campesino explico lo que sucedió, y este le dijo que ahí se escondía un tesoro, que lo cavara antes del amanecer, de lo contrario, no encontraría nada, pero que se cuidara de los custodios, ya que estos le harían la vida imposible con tal de no entregarlo, cuando amanezca el alba al primer rayo del sol, todo lo que haya encontrado se volverá tierra, su misión es llevarse lo que encuentre, alejándolo del lugar durante la oscuridad, solo así lo obtendría.

Al amanecer se fue a casa y se preparo para cuando llegara la noche y regreso; entonces vio la señal del fuego azul y comenzó a cavar el lugar, mientras cavaba, escucho gritos y lamentos, el hombre el quinqué apenas iluminaba el lugar, recordó lo que le había dicho el extraño hombre y se lleno de valentía y continuo cavando, detrás del árbol se escuchaban las voces huecas que le insultaban y amenazaban si excavaba  el secreto, el hombre aterrorizado corrió pero no encontró la salida, escuchaba pasos y en la oscuridad de la selva muraba los ojos luminosos de algo que no identificaba pero que le provocaba terror, pero al final regreso y continuo hasta que vio una rueda de piedra labrada, levantó la placa y debajo encontró  piezas  de oro, joyas y monedas, las guardo en un morral y enterró nuevamente el hoyo. Se dice que con eso tuvo un sustento económico hasta que murió.

Se dice ahora, que si ven un fuego azul brillando en el monte o en algún lugar antiguo, es la marca de algún secreto perdido, siempre un alma en forma de persona te dará el aviso de lo que ahí se encuentra, para ello tienes que llenarte de valor y enfrentarte a los espíritus custodios del tesoro escondido, se advierte que cuando lo excaves, lo lleves fuera del lugar pues, si llegase a dar el primer rayo del sol, el tesoro descubierto se pierde para siempre o al menos eso cuenta la gente de champoton.

LA XTABAY

LA LEYENDA DEL XTABAY

16.01.2012 21:42
Vivían en un pueblo dos mujeres; a una la apodaban los vecinos la XKEBAN, que es como decir la pecadora, y a la otra la llamaba la UTZ-COLEL, que es como decir mujer buena. La XKEBAN era muy bella, pero se daba continuamente al pecado de amor. Por esto, las gentes honradas del lugar la...

 La Dama de la laguna


Cuenta la leyenda de una andariega pareja  y que con hijo en brazos, llegaron cansados a una desconocida laguna en medio de la selva. Aquel día la esposa  después de beber agua de la azul laguna pidió a su esposo que le consiguiera algo de comer, pues tenía un bebe criando y debía de alimentarse, ya que el camino era largo. Aquel hombre se adentró en la sombría selva para encontrar algo para alimentarlos.  A lo lejos, en la cima de una colina, visualizó una casucha de madera y techado con palmas de guanos, tan humilde como los sentimientos de aquel hombre. Después del gran esfuerzo por subir la empinada colina  llegando a la puerta de aquella casucha, para su sorpresa en la puerta se encontraba una hermosa moza de cabellos castaños que con el sol se abrillantaban y rozaban su cintura, y un vestido blanco y largo que cubrían sus manos y barrían el suelo y  con una mirada angelical le dio una pequeña vasija de barro con  dos esferas de pozol [pasta hecha a base de maíz para diluir en agua que sirve como alimento, utilizado tradicionalmente por los campesinos campechanos] y le dijo con voz suave -¡toma buen hombre y prepáralo con agua de la laguna, dale de comer a tu esposa quien dudará de tu noble corazón, solo dile que Dios no les a desamparado nunca y cuando tu esposa entre a la laguna no le permitas a tu hijo entrar con ella!-con esas palabras terminó y serró la puerta. El joven obedeció, tomando agua de la laguna dio de comer a su esposa, pero después de comer, cual sabias palabra de la joven moza, esta le pregunto donde había buscado la comida, pero el solo respondió -¡Dios no nos desampara! Y de ella  salió una risa burlesca. La incrédula esposa, acalorada por el sol tomó a su hijo y se acercó a la orilla de la laguna y cuando  pretendía zambullirse, su esposo le pidió al pequeño niño obedeciendo la recomendación de la misteriosa mujer de la colina. Su esposa  se sumergió al agua y estas se tornaron oscuras y de pronto fue jalada desde abajo. El asustado hombre al mirar la desesperación de su esposa quiso salvarla dejando a su hijo en la orilla. Pero al tratar de nadar hacia ella, salió del agua oscura, una gran serpiente que sujetaba el cuerpo de su mujer y rápidamente  desaparecieron en lo profundo del agua. Volvió los ojos hacia la colina pero no vio la casucha y al regresar la mirada, debajo de una roca al pie de la colina vio aquella misteriosa dama de largos cabellos que caminaba sobre las aguas sin hundirse en ellas hasta acercarse y extendiendo sus brazos le pidió a su hijo  y este se lo entregó, la moza y su hijo desaparecieron en la nada. Se dice que aquel hombre siempre espero muchos años que la misteriosa moza regresara con su hijo. Los veranos pasaron y un humilde y solitario anciano todos los días rezaba por que su hijo regresara; en su agonía la dama de la laguna regreso con un joven quien tomo la mano de aquel anciano retirándose los tres y desapareciendo en el viento. A la orilla de la laguna creció un gran árbol de "pucte".(nombre maya de un árbol que se da en las orillas de la laguna) que se dice que es el alma de la incrédula esposa que custodia la laguna en espera de más almas y que por cada alma que reclame un nuevo árbol ha de crecer y las aguas subirán.

Desde entonces se dice que aquella moza era la reina del cielo quien encanto Chuina para los sedientos de Fé y será un lugar de prueba mortal para los corazones incrédulos, por cada alma que la laguna reclame un nuevo árbol nacerá como advertencia de su soberbia y las aguas se comerán la tierra hasta que se sacrifique un niño en brazos quien quitara el encanto del lugar.